martes, junio 26, 2007

Treinta

CURSO DE VACIADO
EN LA ACADEMIA DE BELLAS ARTES
DE SAN FERNANDO.




La Academia de San Fernando se encuentra en la C/ de Alcalá muy cerca de la Puerta del Sol. Fue Escuela de Bellas Artes hasta 1965 año en el que se trasladó la enseñanza a la Ciudad Universitaria.

La Academia se convirtió en museo, en ella se reúnen una buena colección de pinturas y dibujos muy interesantes. Destaco, como uno de mis favoritos "El entierro de la sardina" de Goya un cuadro que tiene banda sonora, cuando te acercas a él parece que puede escucharse la música y las voces de los que forman el cortejo.

Tuve la suerte de pasar unos días en el taller de vaciado de la Academia.

Lugares como este son los que me hacen tener un cariño muy especial hacia esta ciudad en la que vivo.

Lugares escondidos que normalmente desconocemos.

Un precioso taller donde trabajan unos buenos profesionales con mucho cariño por lo que hacen.

Desde aquí les doy mi agradecimiento.

El taller se encuentra en un sótano de la Academia con ventanas a pie de calle que dan a un amplio patio interior. Se accede por una estrecha escalera de caracol de piedra.









Moldes y esculturas clásicas que todos hemos dibujado por las academias del mundo ocupan los pasillos y la estancia donde se ubica el taller.
Lleno y vacío, todo y nada... y tanto el todo como la nada son de escayola.



Cualquier escultor que vaya por la vida con su lastre de moldes puede hacerse aquí una cura de humildad, no había visto tantos moldes juntos en toda mi vida.



Esculturas impresionantes que ven pasar el tiempo y la historia desde sus ojos de escayola copiados con precisión de otros ojos de piedra que fueron testigos mudos del pasado, del paso del tiempo.

Dejo aquí algunas imágenes del proceso para hacer un molde de silicona.












Una tarde bajamos al sótano del sótano para ver la máscara mortuoria de un hombre que fue académico a principios del S XX. Allí estaba, junto a otros muchos bustos de personas célebres.





Esto es una muestra de como es un molde a piezas, hasta la llegada de la silicona y los nuevos materiales con los que se trabaja ahora, los moldes se han hecho siempre así, verdaderamente encuentro que es un trabajo admirable, en el que cualidades como la paciencia son fundamentales para llegar a un buen fin.





El curso fue estupendo, estaba muy bien organizado y para mí ha sido de una gran utilidad.

Agradezco que la SGAE no asome su patita por debajo de la puerta de este magnífico taller de copias.


De momento
aquí
los discóbolos

siguen en muy buenas manos.








1 Comments:

Blogger Ami said...

Escribo desde el fin del mundo para decir que ese lugar es una maravilla y que hay seres privilegiados que pueden estar ahi disfrutandolo .......

Yo por mi parte estube en casa de Pablo Neruda este fin de semana, lo que también fue un privilegio...

Saludos desde Chile

Ale

6:52 a. m.  

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